miércoles, 3 de diciembre de 2014

Tres cazadores furtivos sorprendidos por el Seprona


     Agentes del Seprona de la Comandancia de la Guardia Civil de Teruel sorprendieron el pasado domingo 23 de noviembre, a tres individuos, vecinos de Madrid, que cazaban cabra montés de forma furtiva en los montes de Ejulve y Villarluengo.

     Las investigaciones se habían iniciado semanas antes, cuando se observaron maniobras sospechosas en un vehículo que circulaba por un coto deportivo de caza de Villarluengo.


     El domingo, se logró identificar al conductor de uno de los vehículos sospechosos, hallándose en su interior el rifle utilizado por los furtivos. Un segundo vehículo ocupado por otros dos individuos se dio a la fuga, pero fue interceptado posteriormente por otra patrulla de la Guardia Civil que participaba en el operativo. En su huida, los cazadores se deshicieron de dos cabezas de cabra montés abatidas previamente, que transportaban guardadas en bolsas de basura, si bien fueron recuperadas por los agentes.


     Las cabezas recuperadas pertenecen a dos ejemplares de cabra montés, 'Capra Pyrenaica', encontrándose el primero en el coto de caza del término municipal de Villarluengo y el segundo en los terrenos cinegéticos pertenecientes a la Reserva de Caza de las Masías de Ejulve.
 

     La Benemérita destacó la alta sofisticación del material utilizado por los cazadores furtivos, entre los que se encuentra un rifle marca Thomson calibre 243 con mira telescópica, un visor nocturno, dos emisoras portátiles, varias linternas y munición. Por estos hechos se han instruido diligencias que serán remitidas a los Juzgados competentes por la comisión de un delito contra la fauna, y se han remitido informes al Servicio Provincial de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Gobierno de Aragón en Teruel por la comisión de infracciones a la normativa que regula el uso de las armas y la práctica de la caza en la Comunidad.
 

     La Guardia Civil redobla en estas fechas sus esfuerzos en la prevención de actos de caza furtiva por ser una época en la que la cabra hispánica es especialmente vulnerable, dado que se encuentran en periodo de celo y los mejores ejemplares de machos bajan a los valles donde habitan los grupos familiares de hembras y crías que aún les acompañan, abandonando así los riscos que habitualmente son su refugio durante todo el año. Fruto de ese esfuerzo se logró identificar a los tres cazadores furtivos que actuaban en los términos de Ejulve y Villarluengo y a otros dos cazadores que se encontraban cazando la noche del pasado 9 de noviembre en la Reserva Nacional de Caza "Montes Universales". 


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